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¿Cómo modifican los tiempos de parada la rentabilidad de un mantenimiento?

¿Cómo modifican los tiempos de parada la rentabilidad de un mantenimiento? En muchas plantas de producción, la partida más cara de un trabajo de limpieza o de decapado no es «tratamiento», sino «instalación fuera de servicio». Incluso un procedimiento externo económico puede resultar caro en términos económicos si el desmontaje, el transporte y los tiempos de espera prolongan la interrupción de la producción.

Por la redacción de Beamlux Actualizado el 20 de agosto de 2026 Tiempo de lectura 11–13 minutos

Por eso, en los trabajos de mantenimiento no debería medirse únicamente el tiempo de trabajo activo. Lo relevante es la ventana temporal completa entre la parada de la producción y la nueva puesta en marcha con éxito.

Los procedimientos basados en láser pueden emplearse de forma móvil in situ en determinadas tareas. No obstante, debe calcularse para el proceso concreto de la instalación si de ello resulta o no una ventaja económica.

Por qué la parada es un tipo de coste propio

Una máquina de producción genera valor normalmente mientras produce.

Si está parada por una medida de mantenimiento, ese valor desaparece al menos en parte.

La magnitud real de la carga económica depende en gran medida de la empresa.

En una máquina secundaria sin plena carga, una hora apenas puede tener consecuencias.

En una instalación central que constituye un cuello de botella, esa misma hora puede resultar muy cara.

Por eso no existe un precio universal para la parada de máquina.

Debe deducirse del sistema de producción de cada empresa.

Los posibles efectos son:

  • producción no realizada
  • personal sin tarea productiva
  • retraso en la entrega
  • horas extra para recuperar el retraso
  • replanificación de la producción
  • consecuencias contractuales
  • cuellos de botella en los procesos posteriores

Así se entiende por qué un método de mantenimiento aparentemente más caro puede resultar económicamente más ventajoso si reduce claramente el tiempo de parada.

Distinguir el tiempo de tratamiento del tiempo de inactividad

Supongamos que una pieza necesita dos horas de tratamiento externo.

Eso no significa que la máquina esté parada solo dos horas.

Además pueden ser necesarios:

  • enfriamiento
  • desmontaje
  • embalaje
  • transporte
  • tiempo de espera en el proveedor de servicios
  • transporte de vuelta
  • montaje
  • alineación
  • comprobación
  • nueva puesta en marcha

De dos horas de tratamiento pueden derivarse así uno o varios días de interrupción del proceso.

Otro procedimiento quizá necesite tres horas de trabajo activo, pero puede llevarse a cabo directamente sobre la pieza montada o muy cerca de la pieza montada.

Entonces puede ser más rentable en el conjunto del sistema.

Por eso, el valor de medición decisivo es:

Tiempo entre la última pieza conforme anterior al mantenimiento y la primera pieza conforme posterior al mantenimiento.

Lo que puede costar una hora de parada

Un cálculo sencillo puede partir del margen de contribución no obtenido.

Si una instalación fabrica por hora productos con una determinada aportación económica, ese valor puede servir de punto de partida.

A ello pueden sumarse otros costes.

Un modelo de ejemplo:

margen de contribución no obtenido

más

costes de personal adicionales

más

costes derivados de la replanificación de la producción

más, en su caso,

costes de entrega o contractuales

=

carga económica por hora de parada

Esta cifra no tiene que ser exacta al céntimo.

Un orden de magnitud fiable ya puede cambiar la elección del procedimiento.

Si, por ejemplo, una hora de parada es claramente más cara que el propio trabajo de superficie, merece especialmente la pena optimizar los tiempos secundarios.

Desmontaje y montaje

Una ventaja esencial del tratamiento móvil puede consistir en no desmontar por completo determinadas piezas.

Sin embargo, esto solo funciona si la superficie que se va a tratar es accesible y el puesto de trabajo puede habilitarse de forma segura.

En otros componentes sigue siendo necesario el desmontaje.

Por eso, para el cálculo deberían examinarse tres variantes:

Desmontaje completo

La pieza se retira de la instalación.

Desmontaje parcial

Solo se retiran las cubiertas o los componentes adyacentes.

Tratamiento en posición de montaje

La pieza permanece completamente montada.

Los ámbitos técnicos de aplicación de los distintos sistemas están resumidos en la página de Beamlux sobre aplicaciones profesionales.

La geometría concreta determina qué variante es posible.

Transporte y citas externas

En el tratamiento externo surge una dependencia adicional:

El proveedor de servicios debe disponer de capacidad en el momento deseado.

Eso puede funcionar sin problemas si los mantenimientos se planifican a largo plazo.

En caso de averías no planificadas, la cuestión de las fechas puede volverse más crítica.

Además, el transporte requiere tiempo.

Los componentes grandes o pesados pueden requerir una logística especial.

Por eso, en la comparación económica no deberían tenerse en cuenta solo los costes de transporte, sino la duración del transporte.

Un proveedor de servicios económico situado a mayor distancia puede resultar más caro desde el punto de vista de la parada que una alternativa más cercana.

Tiempo de preparación in situ

El tratamiento móvil no significa automáticamente: colocar el equipo y empezar de inmediato.

Precisamente en los sistemas potentes de clase 4 debe habilitarse una zona de trabajo segura.

Las posibles tareas son:

  • acordonar la zona
  • montar el apantallamiento
  • posicionar la aspiración
  • establecer la alimentación eléctrica
  • proteger las zonas adyacentes
  • informar al personal

Este tiempo de preparación forma parte íntegramente del cálculo de la parada.

Un método móvil solo es más rápido si el tiempo de desmontaje y de transporte ahorrado es mayor que el esfuerzo adicional in situ.

Nueva puesta en marcha y liberación

Tras el trabajo de superficie, la producción no queda automáticamente liberada de nuevo.

Según la instalación pueden seguir otros pasos:

  • montaje
  • lubricación
  • recubrimiento
  • comprobación
  • calibración
  • marcha de prueba
  • liberación de calidad

Por eso, la nueva puesta en marcha debería planificarse ya antes de iniciar el mantenimiento.

Un procedimiento puede requerir, por ejemplo, un tiempo de secado adicional.

Otro deja la superficie en estado seco y puede pasar más rápido al siguiente paso de trabajo.

Por eso, Fraunhofer considera la limpieza industrial parte de toda la cadena de fabricación y no un proceso auxiliar aislado.

Mantenimiento planificado y no planificado

En el mantenimiento planificado, una empresa puede optimizar la ventana de parada.

Varios trabajos pueden organizarse en paralelo.

Las piezas de repuesto están preparadas.

Los proveedores de servicios externos tienen cita fijada.

En caso de avería no planificada, la situación es distinta.

Entonces, factores como:

  • disponibilidad inmediata
  • movilidad
  • preparación sencilla
  • conocimiento del proceso ya disponible

ganan importancia.

Por eso, la estrategia económicamente correcta puede ser distinta para los trabajos planificados y para los no planificados.

El tratamiento móvil como posible palanca

El tratamiento de superficies basado en láser puede realizarse con sistemas móviles guiados a mano.

Fraunhofer describe sistemas móviles, entre otros, para la restauración y para aplicaciones industriales.

Esto resulta económicamente interesante cuando de este modo:

  • se suprime el transporte
  • se reduce el desmontaje
  • solo se trata la superficie realmente afectada
  • un proceso posterior puede comenzar de inmediato

La técnica de base se trata en el artículo de la revista ¿Cómo funciona la ablación láser en la limpieza de metal?.

Para el mantenimiento cuenta sobre todo si el proceso resulta practicable en el lugar de uso real.

Cuándo sigue teniendo sentido el tratamiento externo

El tratamiento propio móvil no es automáticamente la mejor solución.

Las empresas especializadas externas pueden tener ventajas:

  • instalaciones optimizadas
  • personal con experiencia
  • alta capacidad de tratamiento
  • infraestructura de seguridad ya existente
  • Postratamiento específico

Si una pieza puede desmontarse con facilidad y un mantenimiento planificado dura de todos modos varios días, es posible que el transporte adicional apenas tenga importancia.

Por eso, la decisión económica debe tener siempre en cuenta el plan completo de la instalación.

Preparar la ventana de parada

Con frecuencia, una reducción considerable de costes se consigue ya con una mejor planificación.

Antes de la desconexión pueden prepararse, por ejemplo:

  • herramienta
  • piezas de repuesto
  • parámetros
  • Aspiración
  • Protección del puesto de trabajo
  • personal
  • Autorizaciones

Sobre todo en trabajos de mantenimiento recurrentes puede desarrollarse un procedimiento estándar.

De este modo, el tiempo de preparación disminuye en cada nueva intervención.

Así, el beneficio económico de una tecnología aumenta también con la experiencia de la empresa.

Estrategia de repuestos y paralelización

No todo tratamiento tiene que realizarse forzosamente sobre la pieza montada en ese momento.

En determinados componentes puede resultar razonable un sistema de intercambio.

La pieza A se desmonta y se sustituye por la pieza B ya preparada.

El tratamiento de A se realiza después, fuera de la ventana crítica de parada.

Con ello, la propia técnica de superficies pasa a ser económicamente menos crítica en cuanto al tiempo.

Por eso, una buena estrategia de mantenimiento no compara únicamente procedimientos.

Compara también la organización del proceso.

Cómo es un cálculo comparativo

Para cada uno de los dos procedimientos posibles se elabora un cronograma completo.

Procedimiento A

  • Desconexión
  • desmontaje
  • transporte
  • tratamiento
  • transporte de vuelta
  • montaje
  • prueba

Procedimiento B

  • Desconexión
  • acondicionar el puesto de trabajo
  • tratamiento in situ
  • Control
  • nueva puesta en marcha

A continuación, el tiempo total se multiplica por la tasa interna de costes de parada.

Solo después se suman los costes de tratamiento propiamente dichos.

Este orden evita que se elija un procedimiento aparentemente económico aunque sus tiempos accesorios sean considerablemente más caros.

Seguridad en el entorno de producción

Un láser móvil de clase 4 plantea exigencias especiales al entorno.

La guía práctica DGUV FBHM-139 trata, entre otros aspectos, la radiación láser, las sustancias peligrosas y la aspiración para aplicaciones guiadas a mano.

En una nave de producción pueden ser relevantes además los puestos de trabajo colindantes y las vías de circulación.

Debe ser posible establecer de forma fiable una zona láser segura.

El tiempo de parada ahorrado nunca debe pagarse con una seguridad laboral improvisada.

Conclusión: la parada debe calcularse desde la parada de la producción hasta la nueva puesta en marcha

¿Cómo modifican los tiempos de parada la rentabilidad de un mantenimiento?

Pueden dar la vuelta por completo a la decisión sobre el procedimiento.

Lo decisivo no es solo:

¿Cuánto dura el tratamiento propiamente dicho?

Sino:

  1. ¿Cuánto dura el desmontaje?
  2. ¿Es necesario el transporte?
  3. ¿Qué tiempos de espera se producen?
  4. ¿Cuánto dura la preparación?
  5. ¿Qué retrabajo es necesario después?
  6. ¿Cuándo puede volver a producir la instalación?

En instalaciones de producción críticas, la hora de parada puede tener económicamente mucha más importancia que el precio del tratamiento de superficies.

Por eso, toda comparación de procedimientos debería valorar económicamente el tiempo de inactividad completo — quien quiera calcular correctamente los costes de parada en el mantenimiento empieza en la parada de la producción y termina en la nueva puesta en marcha.

Fuentes

  • Fraunhofer-Geschäftsbereich Reinigung (división de limpieza de Fraunhofer) – procesos industriales de limpieza — Clasificación de la limpieza como parte de la cadena de valor y de fabricación.
  • Fraunhofer ILT – productividad e integración de sistemas — Consideración del proceso completo con tiempos de ciclo y tiempos accesorios.
  • DGUV – FBHM-139 «Strahlarbeiten – Reinigen und Entschichten mit Laserstrahlung» (trabajos de chorreado: limpieza y decapado con radiación láser) — edición 06/2024.

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